La densitometría ósea es una prueba médica utilizada para medir la densidad mineral ósea (DMO) y evaluar la salud de los huesos. Se realiza principalmente para diagnosticar la osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Durante una densitometría ósea, se utiliza una máquina especial para escanear áreas específicas del cuerpo, como la columna vertebral, la cadera o el antebrazo. Esta prueba es importante para evaluar el riesgo de fracturas y para determinar si se necesita tratamiento para mejorar la salud ósea.

Cómo funciona?

Un densitómetro óseo funciona emitiendo una pequeña cantidad de radiación ionizante, generalmente rayos X de baja dosis, a través del hueso que se está evaluando, como la columna vertebral, la cadera o el antebrazo. Estos rayos X son absorbidos por los tejidos blandos, pero son dispersados o absorbidos de manera diferente por el hueso, dependiendo de su densidad.

En el proceso de escaneo, el densitómetro mide la cantidad de rayos X que pasan a través del hueso y los detecta. Cuanta más radiación es absorbida o dispersada, mayor es la densidad del hueso. Este proceso se repite en diferentes áreas del cuerpo para obtener mediciones precisas de la densidad mineral ósea en esas ubicaciones.

 

Los resultados se comparan con los de un adulto joven sano del mismo sexo y raza para calcular el puntaje T, que indica si la densidad ósea está dentro de los límites normales o si hay osteopenia (pérdida ósea leve) u osteoporosis (pérdida ósea significativa). Es importante destacar que la cantidad de radiación utilizada en una densitometría ósea es mínima y generalmente segura para la mayoría de las personas.